
Desde hace ya más de 15 años que muchos de nosotros difrutamos de las diferentes producciones de anime gracias a la aparición de la internet comercial. De hecho hemos incrementado la velocidad con la que hoy en día podemos disfrutar de una serie. Desde la salida del RAW a escasos 30 minutos de haberse trasmitido una serie, hasta el subtitulaje casi 24 horas después de salido el RAW.?Sin embargo, a pesar de haber una mayor apertura de difusión gracias a la internet, todo parece indicar lo contrario en materia de trasmisión de series en la TV abierta y no se diga de las producciones dobladas.
Tal pareciera que poco a poco las opciones de ver una serie profesionalmente doblada se van viendo mermadas por una serie de obstáculos tanto de índole comercial, como de estrategia empresarial entre monopolios, grupos sindicales, y demás obstáculos burocráticos que impiden que voces tan profesionales puedan seguir doblando series que tanto nos gustan o que trabajen en las nuevas producciones que han salido.
Ante ello aparecen los pequeños oasis para nosotros, es decir tanto los fansubs como los fandubs, grupos de aficionados que por amor al anime se atreven a incursionar en la laboriosa tarea de meterle letritas a cada diálogo en cuanta serie cae en sus manos, y en el mejor de los casos, hasta doblar anime. Con sus debidos bemoles por tratarse de producciones hechas por aficionados, es de reconocerse la pesada tarea que implica cualquiera de los dos trabajos (yo un tiempo atrás estuve subtitulando y créanme, no es labor sencilla sincronizar tiempos con voz, ni que decir del doblaje donde la tarea incluso consiste en adaptar el diálogo lo mejor posible)
Ante esto voy a la siguiente pregunta que fue la que me motivó a escribir el siguiente post. ¿A tí que te gusta más, el doblaje o el subtitulaje? Y lo pregunto seriamente tomando en cuenta que hoy tenemos más de 50 fansubs conocidos, y otros tantos esporádicos. Algunos buenos y otros que aunque hay que reconocer su esfuerzo nos dejan con la duda de “qué diablos quiso decir”.
Aún recuerdo hace 15 años dos de los mejores fansubs que he leido y que eran Supein go Fansub (España) y Papacha Anime (México) quienes a pesar de trabajar a nivel fan, siempre presentaban un trabajo impecable. Asimismo tenemos a los fandubs, que aunque en menor proporción y su austera labor no deja de ser buena, aunque no hay quienes los apoyen profesionalmente lo cual es una lástima, pues aunque existen buenos actores del doblaje, el gremio suele ser bastante cerrado e inmerso en un mundo muy burocrático en donde el que no cae, resbala y si no, lo empujan para que termine en el suelo.
Lejos quedaron los tiempos en que la competencia entre las televisoras nos permitió disfrutar de excelentes productores como Saint Seiya, Magic Knight Rayeart y Sailor Moon (TV Azteca) y Ranma 1/2, Dragon Ball, y Dr. Slump (Televisa) con buenos doblajes entre los que destacaron los de Audiomaster 3000. Después del 2000 una y otra vez hemos visto cómo se repite esa parodia del cangrejo mexicano, en donde el de abajo le jala la pata al que va subiendo para impedirle que llegue a la cima. Apenas se habla de una serie y su posible doblaje cuando ya salen los intereses de algunos empresarios, escatimando en el pago a los actores del doblaje, lo que trae como consecuencia trabajos hechos a medias o incluso nunca realizados. Asimismo no faltan las televisoras que compran los derechos de una serie (como Televisa con Evangelion) solo para impedir que otra con mejores posiblidades la saque al aire.
Ante este vacío generado en esta “tierra de nadie” del anime los fansubs y fandubs siguen siendo una opción que cada día se profesionalizan más y más. Y sin embargo ahora hasta estos grupos se ven enfrentando los obstáculos que significa difundir anime sin ningún fin de lucro con leyes como el Sinde en España y ACTA en México. Bajo el argumento de defender los derechos del autor terminan castrando toda posibilidad de disfrutar anime sanamente y sin ninguna mala intención. Pero por si fuera poco, tampoco nos ofrecen una solución como sería “oficializar” a estos fansubs para que siguieran su labor pero ahora con las respectivas licencias, lo que a la larga le representaría incluso ganancias para los empresarios nipones al abrir su abanico comercial al mundo del habla hispana. (Pareciera como si el español siguiera siendo un idioma irrelevante teniendo un mercado tan grande de hispanoparlantes).
Actualmente Bandai Entretainment acaba de anunciar su nueva emision de K-on Bluray con subtitulaje y doblaje en inglés, y de los doblajes que se pueden apreciar en el tráiler oficial (que he de reconocer que algunos son de muy buena calidad, considerando lo difícil que es encontrar una voz que sea acorde a la original en japones, sin que suene chillona o plagosa Vean el tráiler) surge nuevamente mi inquietud: Y el mercado hispano ¿cuándo?
Si es por falta de dinero (como argumentarían algunos empresarios) la opción más económica sería el subtitulaje. ¿Que faltan traductores y sincronizadores? ¡Vayan con los fansubs! Son un mercado potencial de excelente calidad. ¿Que hay conflictos con los actores de doblaje? Lo mismo les digo, ¡vayan con los fandubs! Créanme, hay muy buenas propuestas hechas por verdaderos amantes del anime y que están libres de prejuicios y protocolos de sindicatos, intereses empresariales o comerciales. Es solo cuestión de mirar y buscar en el lugar adecuado.
¿O ustedes qué opinan?








